
La lista que circula coloca al estado para el domingo 30 de agosto; aunque todavía no existe confirmación oficial, el calendario acertó en las primeras designaciones anunciadas este martes.
Morena comenzó este martes 25 de agosto a ponerle nombre y apellido a quienes encabezarán la llamada Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en los estados que renovarán gubernatura durante 2027.
La dirigencia nacional confirmó las primeras tres designaciones: Nora Ruvalcaba en Aguascalientes, Pablo Gutiérrez Lazarus en Campeche y Rosi Bayardo en Colima.
Aunque formalmente se les presenta como coordinadores estatales y no como candidatos, en los hechos este nombramiento representa la antesala de la candidatura a gobernador. Es la fórmula que Morena utiliza para definir a quien llevará el control político y territorial del movimiento rumbo a la elección.
El dato que encendió las antenas en Baja California es una lista que comenzó a circular entre grupos morenistas y operadores políticos, en la cual se distribuyen las designaciones durante seis días consecutivos.
El calendario establece que este martes serían resueltos Aguascalientes, Campeche y Colima; el miércoles Chihuahua, Guerrero y Nayarit; el jueves Michoacán, Nuevo León y Querétaro; el viernes Quintana Roo, San Luis Potosí y Sinaloa; y el sábado Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.
Para el domingo 30 de agosto aparecen únicamente Baja California y Baja California Sur.
Hasta el momento, Morena no ha confirmado oficialmente que esa sea la fecha definitiva para resolver la coordinación bajacaliforniana. Sin embargo, la lista ganó credibilidad porque los tres primeros nombres y estados coincidieron con los anuncios realizados este martes.
Si el calendario no sufre modificaciones de última hora, Baja California conocería el próximo domingo a quien encabezará la estructura de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde rumbo a la sucesión de 2027.
Y aunque en el proceso se registraron distintos personajes, la competencia real parece haberse cerrado prácticamente entre dos perfiles: Ismael Burgueño Ruiz y Julieta Ramírez Padilla.
Burgueño llega a la recta final como el hombre mejor posicionado. Su principal fortaleza se encuentra en Tijuana, el municipio que concentra la mayor cantidad de electores del estado, además de contar con estructura territorial y experiencia al frente de Morena en Baja California.
Diferentes mediciones publicadas durante los últimos meses lo han colocado encabezando la preferencia interna. Una encuesta de Enkoll le otorgó 33 por ciento de preferencia efectiva, frente al 26 por ciento de Julieta Ramírez, mientras que otras casas encuestadoras han presentado márgenes más cerrados entre ambos.
Julieta Ramírez, por su parte, se mantiene como la mujer más competitiva dentro del movimiento. Cuenta con presencia estatal, relaciones políticas nacionales y una posición que podría fortalecerse si la dirigencia necesita equilibrar la distribución de candidaturas mediante el principio de paridad de género.
Ese será uno de los factores decisivos. Morena no resolverá Baja California como un caso aislado, sino como parte de un rompecabezas nacional en el que debe repartir las 17 candidaturas entre hombres y mujeres.
Por eso, aun cuando Burgueño aparezca adelante en algunas mediciones, la definición de otros estados podría modificar la balanza. Si Morena requiere reservar Baja California para una mujer, Julieta Ramírez tendría el camino prácticamente despejado; si existe margen para un hombre, Ismael Burgueño llegaría con ventaja.
Los demás aspirantes no están formalmente eliminados y todavía podrían aparecer en una decisión inesperada. Sin embargo, la información disponible, las encuestas conocidas y el movimiento de las estructuras internas indican que la disputa central quedó entre Burgueño y Ramírez.
Él representa el peso electoral de Tijuana, la estructura territorial y una opción que ha logrado colocarse por encima de los grupos más confrontados de Morena. Ella representa la carta femenina con mayor competitividad y mejores conexiones nacionales para defender la candidatura.
La designación también pondrá a prueba la capacidad de la dirigencia nacional para evitar una ruptura. En Baja California conviven grupos enfrentados, viejos agravios y liderazgos que difícilmente aceptarían quedarse fuera sin exigir espacios o condiciones.
El domingo podría conocerse el nombre, pero después vendrá la parte verdaderamente complicada: conseguir que quienes pierdan la encuesta levanten la mano del ganador y no comiencen a trabajar por debajo de la mesa.
Por ahora, Morena guarda silencio y la lista continúa teniendo carácter extraoficial. Pero después de acertar en su primera jornada, el calendario ya no puede tratarse como un simple rumor.
Si no hay cambios de última hora, el próximo domingo se resolverá la sucesión morenista en Baja California. Y todo indica que la moneda está en el aire entre Ismael Burgueño y Julieta Ramírez: hombre o mujer, estructura territorial o paridad nacional. Esa será la decisión.