La gobernadora de Baja California aseguró que el exmandatario organizó una reunión con personas que se presentaron como intermediarios del Gobierno de Estados Unidos. Afirmó que los audios difundidos corresponden a ese encuentro y negó haber entregado información confidencial a autoridades estadounidenses.

Tijuana, Baja California, 15 de julio de 2026.- La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, acusó este martes al exgobernador Jaime Bonilla Valdez de haberle tendido una trampa al organizar una reunión con personas que se presentaron como intermediarios de agencias del Gobierno de Estados Unidos, encuentro del que —según sostuvo— provienen los audios filtrados en los últimos días y que han desatado una nueva crisis política en la entidad.
Durante su conferencia de prensa semanal, la mandataria afirmó que aceptó la reunión porque Bonilla le aseguró que podía ayudarla a aclarar la cancelación de su visa estadounidense, pero aseguró que con el paso de la conversación comenzó a sospechar de la autenticidad de quienes se identificaban como representantes de autoridades norteamericanas.
“Queda claro que fue una trampa”, declaró la gobernadora, quien sostuvo que el encuentro fue utilizado posteriormente para grabar y difundir fragmentos de la conversación con fines políticos.
Te recomendamos: Sheinbaum y Harfuch descartan investigar a Marina del Pilar tras difusión de audios
La gobernadora reconoce la reunión y da su versión de los hechos
Las declaraciones representan un cambio respecto a la controversia generada tras la publicación de dos audios difundidos por el periodista Héctor de Mauleón en su columna de El Universal.
En la grabación difundida el 13 de julio, se escucha una conversación en la que Marina del Pilar habla con supuestos intermediarios vinculados al Gobierno estadounidense sobre una posible investigación en su contra, eventuales cargos penales y la cancelación de su visa.
En uno de los fragmentos publicados por El Universal, la gobernadora afirma que estaría dispuesta a colaborar con las autoridades estadounidenses y menciona que podría compartir información conocida en las Mesas de Seguridad, declaraciones que provocaron cuestionamientos de la oposición y un amplio debate público.
Hasta ahora, Marina del Pilar no había explicado públicamente el origen de aquella reunión. Este martes confirmó que sí ocurrió, aunque sostuvo que fue organizada por Jaime Bonilla y que desconocía la verdadera identidad de quienes participaron.
Lee también: Filtran nuevo audio presuntamente atribuido a Marina del Pilar sobre una posible colaboración con el FBI
“Actué de buena fe”
Según la versión presentada por la mandataria, Bonilla le propuso reunirse con personas que supuestamente tenían comunicación con autoridades estadounidenses para buscar una salida al conflicto derivado de la cancelación de su visa.
Marina del Pilar aseguró que acudió “de buena fe” y que durante la conversación comenzaron a mencionarse supuestos procesos judiciales, investigaciones y una eventual extradición, circunstancias que despertaron sus sospechas:
El año pasado tomé la decisión de dejar atrás las rencillas personales y políticas, porque creo que Baja California está por encima de cualquier diferencia. Y porque quienes tenemos una responsabilidad pública debemos ser capaces de limar asperezas para enfocarnos en lo importante.
En ese contexto Jaime Bonilla me ofreció reunirme con personas de Estados Unidos para platicar sobre el tem relacionado con mi visa. Confié de buena fe en mi natecesor y tuve esa reunión de la cual se han difundido ciertos fragmentos. Hoy queda claro para todos que fue una trampa.
La gobernadora afirmó que pidió que cualquier comunicación posterior se realizara exclusivamente mediante su abogado en Estados Unidos, Michael Nadler, al considerar que la situación dejaba de parecer institucional.
De acuerdo con El Financiero, la mandataria sostuvo que esa petición demuestra que nunca existió un acuerdo clandestino con autoridades estadounidenses.
Puede interesarte: Marina del Pilar confirma trámites para recuperar visa tras audio filtrado

Niega haber compartido información reservada
Uno de los puntos centrales de su defensa fue rechazar que hubiera proporcionado información confidencial relacionada con las Mesas de Seguridad.
“Jamás he traicionado a la patria”, afirmó durante la conferencia.
Marina del Pilar sostuvo que los audios difundidos fueron editados y presentados fuera de contexto, por lo que negó haber entregado información estratégica al Gobierno de Estados Unidos o haber colaborado con agencias extranjeras.
También insistió en que las reuniones oficiales que sostiene con autoridades estadounidenses forman parte de la cooperación institucional propia de una entidad fronteriza y se desarrollan con transparencia.
Ve aquí: Marina del Pilar asiste al Consulado de EE.UU. pese a revocación de visa
El contexto político
La nueva explicación surge apenas un día después de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, descartaran abrir una investigación federal contra la gobernadora por el contenido de los audios.
Durante la conferencia matutina del martes, Sheinbaum señaló que no existían elementos para iniciar un procedimiento y consideró que las grabaciones no constituían prueba suficiente para presumir un delito.
García Harfuch, por su parte, sostuvo que del contenido de los audios no podía inferirse que la gobernadora hubiera proporcionado información confidencial.
Hasta el cierre de esta edición, Bonilla no ha respondido a los señalamientos de Ávila Olmeda, de haber participado en la organización de las reuniones o en la filtración de las conversaciones.
Lee además: Marina, sola en la tormenta
Una controversia que continúa
La difusión de los audios ha abierto uno de los episodios políticos más delicados para el Gobierno de Baja California en los últimos meses.
Mientras la gobernadora sostiene que fue víctima de una operación política orquestada por su antecesor, la oposición mantiene las exigencias para que se esclarezca el contenido de las conversaciones y se determine si existió algún tipo de contacto irregular con supuestos representantes del Gobierno estadounidense.
La controversia permanece abierta y continúa alimentando el debate público sobre el origen de los audios, la autenticidad de sus interlocutores y las implicaciones políticas del caso.


