Noticia Frontera

Marina, sola en la tormenta

La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda atraviesa la peor tormenta política de su administración y, mientras los señalamientos crecen, hay algo que empieza a llamar más la atención que los propios audios: la dejaron sola.

Primero fue la cancelación de la visa. Después vinieron las versiones, las filtraciones, los señalamientos contra Carlos Torres, las preguntas sobre investigaciones en Estados Unidos y ahora las conversaciones con supuestos intermediarios ligados a agencias estadounidenses.

Cada semana aparece una nueva piedra en el camino y cada piedra parece más grande que la anterior.

Pero mientras la presión aumenta, el gabinete estatal brilla por su ausencia.

¿Dónde están los secretarios que todos los días presumen cercanía con la gobernadora? ¿Dónde están los que se acomodan en primera fila cuando hay inauguraciones, anuncios, giras y fotografías oficiales?

Para la foto todos llegan temprano, bien peinados y con sonrisa de catálogo.

Pero cuando empezó la metralla política, más de uno se hizo chiquito y buscó refugio debajo del escritorio.

Hasta ahora, la que ha tenido que salir una y otra vez a responder es Marina del Pilar. Ella enfrenta a los medios, ella niega negociaciones, ella explica los audios y ella carga con todo el desgaste.

El resto del equipo parece estar jugando a las escondidas.

Y no se trata de que cada secretario salga a gritar que la gobernadora es inocente. Se trata de mostrar que existe gobierno, estrategia, coordinación y una defensa institucional mínimamente ordenada.

Porque esto no es un chisme de café ni una grilla de pasillo. Es una crisis que afecta la imagen de todo el Gobierno de Baja California.

También resulta extraño el silencio de Morena.

El partido que normalmente moviliza diputados, senadores, dirigentes, alcaldes y voceros para defender cualquier causa, hoy parece haberse quedado sin saliva.

¿Dónde están los legisladores locales? ¿Dónde están los diputados federales? ¿Dónde están los alcaldes morenistas que tantas veces han presumido cercanía y lealtad con la gobernadora?

Nadie quiere asomarse demasiado.

Y en política, cuando nadie quiere asomarse, normalmente es porque todos están calculando cuánto les puede costar salir en la fotografía.

Los mismos que durante años corrieron a abrazar a la gobernadora, hoy parecen estar midiendo la distancia para que el incendio no les alcance.

No significa que las acusaciones sean verdaderas ni que exista una responsabilidad penal acreditada. Eso tendrá que probarse con documentos, investigaciones oficiales y resoluciones, no con rumores ni especulaciones.

Pero políticamente la escena es demoledora: una gobernadora enfrentando sola la crisis, un gabinete mudo y un partido que parece estar esperando a ver hacia dónde sopla el viento.

Cuando el barco navega en aguas tranquilas, sobran los marineros. Cuando empieza a entrar el agua, aparecen los que buscan primero el salvavidas.

Eso es precisamente lo que hoy se percibe alrededor de Marina del Pilar: muchos funcionarios cuidando su puesto, su futuro y su siguiente candidatura, mientras ella recibe todos los golpes.

Quizá el verdadero problema ya no sea únicamente lo que dicen los audios, sino lo que está diciendo el silencio de quienes deberían estar a su lado.

Porque en política la soledad nunca llega de golpe. Primero dejan de defender, luego dejan de acompañar y al final todos aseguran que nunca estuvieron tan cerca.

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