El indicador aumentó 3.2 puntos porcentuales frente al primer trimestre de 2026, según el estudio citado por el Consejo Coordinador Empresarial; el organismo advierte que los hechos violentos pueden afectar la confianza de inversionistas, visitantes y consumidores.

Tijuana, Baja California | 21 de agosto de 2026.- La percepción de inseguridad en la zona metropolitana de Tijuana alcanzó 79.4 % durante el segundo trimestre de 2026, un aumento de 3.2 puntos porcentuales respecto al 76.2 % registrado entre enero y marzo, de acuerdo con el estudio Seguridad Pública en la Zona Metropolitana de Tijuana: Percepción y Victimización, citado por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Tijuana.
El dato fue retomado por el presidente del CCE, Roberto Lyle Fritch, al referirse a los hechos violentos registrados recientemente en la ciudad. El dirigente empresarial advirtió que la violencia de alto impacto puede deteriorar la imagen de Tijuana y afectar la confianza de quienes invierten, generan empleos y visitan la ciudad.
La advertencia empresarial se produjo después de que seis cuerpos fueran localizados en vehículos abandonados durante cuatro días en distintos puntos de la zona del Hipódromo, pese al operativo coordinado desplegado por las autoridades, según la información difundida por el CCE y retomada por medios locales.
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La percepción aumenta frente al primer trimestre
El estudio citado por el CCE muestra un incremento de 76.2 % a 79.4 % en la proporción de personas que se sienten inseguras. El avance equivale a 3.2 puntos porcentuales en un trimestre.
La evolución del indicador adquiere relevancia porque el propio CCE ya había advertido en abril que la percepción de inseguridad permanecía elevada, aun cuando algunos delitos registraban reducciones. En aquel momento, el organismo señaló que el 76.2 % de la población se sentía insegura y presentó el estudio como una herramienta para dar seguimiento tanto a la incidencia delictiva como al sentir ciudadano.
La información difundida en julio por el CCE también señalaba que el documento había sido elaborado por el Observatorio Ciudadano de Seguridad Pública y entregado a autoridades estatales y municipales. En esa revisión se advertía sobre el crecimiento de la percepción de inseguridad, problemas como la extorsión y el cobro de piso, además de un déficit de personal policial en Baja California.
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San Antonio de los Buenos registra la mayor percepción
El estudio no presenta un comportamiento uniforme dentro de la ciudad. De acuerdo con los datos difundidos por el CCE, San Antonio de los Buenos registró la mayor percepción de inseguridad, con 88.3 %, mientras que otras delegaciones también muestran niveles elevados.
El CCE ha señalado particularmente a Sánchez Taboada y Mariano Matamoros entre las zonas con mayores niveles de percepción de inseguridad, por lo que Lyle Fritch planteó la necesidad de focalizar las estrategias de seguridad y reforzar la presencia de las corporaciones en los puntos con mayores problemáticas.
El mismo reporte difundido en julio situó la victimización en 20.5 % durante el segundo trimestre, con una tendencia descendente hacia el cierre del periodo. En esa revisión, La Presa registró la mayor victimización, con 30.9 %, mientras que Sánchez Taboada y Playas de Tijuana, que habían encabezado ese indicador en el trimestre anterior, presentaron descensos.
La diferencia entre percepción de inseguridad y victimización resulta relevante: el primer indicador refleja el temor de la población ante la posibilidad de ser víctima de un delito, mientras que el segundo se refiere a hogares que reportan haber sido afectados directamente. Por ello, el aumento de la percepción no equivale por sí mismo a un incremento proporcional de todos los delitos.
El CCE advierte posibles efectos sobre la economía
Para el sector empresarial, el problema trasciende la seguridad pública. Lyle Fritch sostuvo que los hechos de alto impacto pueden proyectar una imagen negativa de Tijuana y tener posibles repercusiones en turismo, gastronomía, comercio, servicios y atracción de nuevas inversiones.
La preocupación está relacionada con la posición de Tijuana como ciudad fronteriza y con su vinculación económica con Estados Unidos. El presidente del CCE ha señalado que la ciudad compite por inversión y generación de empleos, por lo que considera que la confianza es un elemento que también debe protegerse mediante políticas de seguridad.
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Organizaciones ciudadanas piden reforzar vigilancia
La preocupación también ha sido expresada desde el ámbito ciudadano. El Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California llamó a reforzar la vigilancia en Tijuana después de los hechos violentos recientes y planteó fortalecer las acciones preventivas en las zonas donde existe mayor preocupación por la seguridad.
La petición coincide con uno de los planteamientos del CCE: focalizar la presencia policial y mejorar la coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad, la inteligencia y la investigación de los delitos.
El diagnóstico presentado previamente por el CCE ante autoridades también había señalado un déficit de policías en Baja California. Según ese documento, elaborado por el Observatorio Ciudadano de Seguridad Pública, el estado requeriría 10 mil 395 elementos bajo el parámetro de un policía por cada mil habitantes, pero contaba con 4 mil 838, una diferencia de 5 mil 557 agentes. En Tijuana, el organismo estimó un faltante superior a 3 mil 600 policías.
El sector empresarial y organizaciones ciudadanas han puesto sobre la mesa la necesidad de fortalecer la capacidad de prevención, vigilancia e investigación.
Por ahora, el dato más concreto es el incremento de la percepción de inseguridad: 79.4 % en el segundo trimestre de 2026, frente a 76.2 % tres meses antes. El desafío para las autoridades es determinar si las medidas de seguridad consiguen revertir esa tendencia y recuperar la confianza de una población que, según el propio estudio citado por el CCE, continúa percibiendo a Tijuana como una ciudad insegura.
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