Las autoridades sanitarias estadounidenses investigan un brote de la enfermedad parasitaria que ha enfermado a más de 90 personas. La evidencia apunta a lechugas iceberg cultivadas en México y distribuidas por Taylor Farms, empresa que ya había enfrentado otro episodio de seguridad alimentaria.

Washington, D. C., 17 de julio de 2026.- La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) investiga si lechugas iceberg cultivadas en México y distribuidas por la empresa Taylor Farms están relacionadas con un brote de ciclosporiasis que ha dejado más de 1,664 personas afectadas y 94 hospitalizaciones en varios estados del país.
La investigación, realizada en coordinación con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), analiza la cadena de suministro de la empresa para determinar el origen de la contaminación. Hasta ahora, las autoridades sostienen que la evidencia epidemiológica señala como probable fuente del brote un lote de lechugas distribuido por Taylor Farms, aunque subrayan que la investigación continúa y aún no existe una conclusión definitiva.
Según los CDC, la mayoría de las personas enfermas comenzó a presentar síntomas entre mayo y junio antes de desarrollar la enfermedad, y declararon haber consumido alimentos preparados con lechuga en establecimientos de Taco Bell ubicados en cinco estados de Estados Unidos. La investigación permitió identificar un proveedor común, aunque los productos implicados ya no se encuentran en circulación, lo que ha dificultado realizar análisis directos de laboratorio, de acuerdo con USA Today.
Taylor Farms vuelve al centro de una investigación sanitaria
La pesquisa coloca nuevamente bajo escrutinio a Taylor Farms, uno de los mayores productores y distribuidores de vegetales frescos de Estados Unidos.
De acuerdo con El CEO, la compañía ya había enfrentado cuestionamientos sanitarios en meses recientes por otro incidente relacionado con productos frescos utilizados por McDonald’s, cuando las autoridades investigaron un brote asociado con cebollas distribuidas por la empresa en 2024.
Ante el avance de la investigación, Taylor Farms informó que decidió retirar de manera preventiva al proveedor relacionado con la lechuga iceberg bajo análisis, pese a que las autoridades estadounidenses no han emitido una alerta oficial para retirar el producto del mercado.
En un comunicado difundido este viernes en LinkedIn, la empresa aseguró que la seguridad de los consumidores constituye su principal prioridad y anunció que el proveedor será reemplazado en un plazo de 24 horas.
Las autoridades sanitarias estadounidenses mantienen contacto con la empresa para determinar si la lechuga iceberg rallada fue distribuida a otros establecimientos comerciales. Paralelamente, los CDC investigan otros casos de ciclosporiasis registrados en distintas regiones del país que, hasta el momento, no han sido vinculados con este brote, según información publicada por El Sol de México.
¿Qué es la ciclosporiasis?
La FDA analiza cada etapa del proceso de producción y distribución para determinar en qué punto pudo producirse la contaminación.
Según información publicada por Chicago Star Media, los inspectores revisan los cultivos, los procesos de lavado, empaque, transporte y distribución de las lechugas con el propósito de identificar el origen del parásito Cyclospora cayetanensis.
La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, que suele transmitirse mediante el consumo de alimentos o agua contaminados.
Los síntomas incluyen diarrea persistente y explosiva, dolor abdominal, náuseas, pérdida del apetito, fatiga y pérdida de peso. La enfermedad puede prolongarse durante semanas si no recibe tratamiento médico adecuado.
De acuerdo con los CDC, la infección no suele transmitirse directamente entre personas, sino a través del consumo de frutas y verduras contaminadas.
Las autoridades apuntan a lechugas cultivadas en México
La investigación epidemiológica indica que las lechugas consumidas por los pacientes fueron cultivadas en México antes de ser distribuidas por Taylor Farms en Estados Unidos.
Sin embargo, tanto la FDA como los CDC insisten en que la pesquisa permanece abierta y que todavía es necesario confirmar en qué punto de la cadena de producción ocurrió la contaminación.
Según El País, el caso vuelve a poner sobre la mesa los desafíos que enfrenta la industria agroalimentaria para garantizar la trazabilidad de productos frescos comercializados entre México y Estados Unidos, uno de los corredores agrícolas más importantes del mundo.
El brote también podría tener repercusiones para las exportaciones mexicanas de hortalizas si las autoridades estadounidenses determinan nuevas medidas de vigilancia o controles sanitarios adicionales.
Mientras tanto, la FDA mantiene la investigación y continúa recopilando información para establecer con precisión el origen del brote y evitar nuevos casos de ciclosporiasis.


