El cortometraje escrito y dirigido por Erick Israel Consuelo presenta el encuentro entre una abuela que vivió la movilización de 1968 y un nieto inicialmente indiferente ante el recuerdo del 2 de octubre.

Ciudad de México, 2 de octubre de 2026.- Una abuela se prepara para volver a marchar. Su nieto tiene otros planes y no parece comprender por qué, 58 años después, aquella fecha continúa ocupando un lugar en la memoria de su familia. Esa conversación es el punto de partida de ¡Mañana yo marcho contigo!, un cineminuto escrito y dirigido por el actor Erick Israel Consuelo para recordar la masacre de Tlatelolco y acercar su memoria a las generaciones que no vivieron 1968.
El cortometraje fue publicado en redes sociales y cuenta con la participación de Norma Reyna, Erick Israel Consuelo, Alejandra Herrera y Luis Arturo Ibarra, con producción de entrecinefilms, Erick Israel Consuelo y Jano Téllez. La pieza tiene una duración aproximada de un minuto y plantea su reflexión desde una situación familiar: una mujer que participó en la movilización del 68 intenta explicar a su nieto por qué la fecha no debe convertirse en un episodio distante de los libros de historia.
La producción utiliza así una relación entre generaciones para hablar de memoria. El nieto comienza desde la indiferencia, pero termina acompañando a su abuela, después de escuchar su testimonio sobre la represión que marcó aquella época.
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Una conversación entre generaciones
En la historia del cortometraje, la abuela representa una memoria vivida y el nieto una generación que conoce Tlatelolco principalmente como un acontecimiento histórico. La tensión entre ambos permite que la película formule una pregunta sencilla: qué significa recordar cuando quienes vivieron los hechos comienzan a dejar esa memoria en manos de quienes nacieron décadas después.
Una de las frases que articulan la pieza es: “No lo entiendes porque tu generación no ha conocido la verdadera represión”. A partir de ese intercambio, el personaje joven modifica su posición y decide acompañar a su abuela en la movilización.
Según El Universal, el propósito declarado del proyecto es mantener presente en la memoria colectiva el episodio de violencia de 1968 y plantear la necesidad de que las generaciones más jóvenes continúen expresando sus voces. Pulso de San Luis también presenta el cortometraje como una producción orientada a que las nuevas generaciones reconozcan la represión y mantengan presente la defensa de los derechos sociales.
La película no intenta reconstruir los acontecimientos de Tlatelolco mediante una recreación histórica. Su recurso es otro: mostrar cómo un episodio ocurrido hace casi seis décadas puede reaparecer dentro de una familia y modificar la mirada de alguien que no lo vivió.
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El 2 de octubre de 1968
El cortometraje parte de uno de los episodios centrales del movimiento estudiantil mexicano. El 2 de octubre de 1968, un mitin convocado por el Consejo Nacional de Huelga se realizó en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, en medio de un fuerte despliegue de fuerzas de seguridad.
La UNAM documenta que durante aquella tarde policías, Ejército y granaderos vigilaban la zona; después de una señal luminosa comenzaron los disparos y las fuerzas militares y policiacas intervinieron en la plaza. La propia universidad señala que el número de personas muertas y heridas no ha podido determinarse de manera definitiva.
El movimiento estudiantil había surgido meses antes y había incorporado demandas relacionadas con la libertad de presos políticos, la desaparición del cuerpo de granaderos, la destitución de mandos policiacos y el deslinde de responsabilidades por la represión, entre otras. La cronología de la UNAM sitúa el 2 de octubre como parte de un proceso que comenzó durante el verano de 1968 y que incluyó la ocupación militar de Ciudad Universitaria y de instalaciones del Instituto Politécnico Nacional.
La dimensión histórica de aquel episodio también explica por qué el cine se ha convertido en uno de los medios para conservar y discutir su memoria. Un estudio publicado por la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM ha documentado precisamente el papel de distintas producciones cinematográficas en los esfuerzos sociales e institucionales por esclarecer y preservar la memoria de lo ocurrido el 2 de octubre.
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Un cineminuto hecho desde la producción independiente
¡Mañana, yo marcho contigo! fue escrito y dirigido por Erick Israel Consuelo, actor conocido, entre otros trabajos, por su participación en Narcos: México. La dirección de fotografía estuvo a cargo de Jano Téllez, quien también participa en la producción junto con Consuelo y entrecinefilms.
El reparto está integrado por Norma Reyna, Erick Israel Consuelo, Alejandra Herrera y Luis Arturo Ibarra. La edición y corrección de color corresponden a Adrián Film Arts; el diseño de sonido está a cargo de Shalala Studios, y el proyecto incluye además diseño de vestuario, diseño de imagen y tomas aéreas con dron, según los créditos publicados por la producción, mientras que Rodrigo Meillon figura como gerente de producción y primer asistente de dirección.
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La memoria como acto presente
El título ¡Mañana yo marcho contigo! desplaza la acción del pasado hacia el futuro inmediato: no se trata solo de recordar a quienes participaron en la movilización de 1968, sino de imaginar qué ocurre cuando esa memoria pasa de una generación a otra.
El planteamiento coincide con una discusión más amplia sobre la permanencia del 2 de octubre en la sociedad mexicana. La UNAM ha señalado que la fecha debe entenderse como parte de un movimiento más amplio en busca de libertades civiles y que la represión de Tlatelolco marcó un punto de quiebre en la historia reciente del país.
En el cortometraje, esa transmisión no ocurre mediante una clase de historia ni mediante imágenes de archivo. Sucede dentro de una familia, entre dos personas que inicialmente observan la misma fecha desde lugares distintos. La abuela recuerda porque estuvo ahí; el nieto comienza a comprender porque escucha.
La pieza puede verse en las redes sociales de sus protagonistas y de entrecinefilms. Su duración breve responde al formato de cineminuto, utilizado para desarrollar relatos audiovisuales concentrados alrededor de una idea, un acontecimiento o una reflexión social.
A 58 años de Tlatelolco, ¡Mañana, yo marcho contigo! coloca esa memoria en una escena cotidiana: una conversación entre una abuela y su nieto antes de salir a marchar. El gesto final —acompañarla— convierte el recuerdo histórico en una decisión del presente y deja abierta una pregunta sobre quién continuará contando lo ocurrido cuando ya no estén quienes lo vivieron.
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Aquí puedes ver el cineminuto completo:

