
El Gobierno de Estados Unidos suspendió de manera temporal las actividades de los inspectores del Departamento de Agricultura (USDA) en Michoacán, una decisión que detiene la certificación necesaria para exportar aguacate mexicano al mercado estadounidense y genera incertidumbre para uno de los sectores agrícolas más importantes del país.
La medida fue adoptada tras una alerta de seguridad emitida por autoridades estadounidenses derivada del incremento de hechos violentos registrados en la entidad. De acuerdo con información oficial, la suspensión es preventiva y permanecerá vigente hasta que existan condiciones que garanticen la seguridad del personal del USDA.
La presencia de estos inspectores es indispensable para autorizar la exportación de aguacate Hass a Estados Unidos. Sin su supervisión, los empaques certificados no pueden concluir el proceso de inspección fitosanitaria requerido para que los embarques crucen la frontera.
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) informó a sus agremiados que la suspensión impacta directamente las labores de inspección y confirmó que ya mantiene comunicación con autoridades mexicanas y estadounidenses para buscar alternativas que permitan reanudar las operaciones lo antes posible.
Michoacán concentra la mayor parte de la producción nacional de aguacate destinado a la exportación y Estados Unidos es el principal comprador del llamado “oro verde” mexicano, por lo que cualquier interrupción en el proceso de certificación tiene repercusiones inmediatas para productores, empacadores, transportistas y comercializadores.
Aunque la suspensión responde exclusivamente a motivos de seguridad y no a problemas sanitarios o de calidad del producto, especialistas advierten que, si la medida se prolonga, podrían registrarse retrasos en el abasto y aumentos en el precio del aguacate tanto en Estados Unidos como en algunas regiones de México.
Autoridades de Michoacán señalaron que se trata de una suspensión temporal y manifestaron su confianza en que, una vez restablecidas las condiciones de seguridad, el personal estadounidense reanude sus actividades y el flujo de exportaciones vuelva a la normalidad.
El programa de exportación de aguacate entre México y Estados Unidos opera bajo un esquema binacional que exige la supervisión permanente de inspectores del USDA en los empaques autorizados. Sin esa validación, ningún cargamento puede ser certificado para ingresar al mercado estadounidense.
Hasta el momento no existe una fecha oficial para el regreso de los inspectores, mientras continúan las gestiones entre ambos gobiernos y la industria aguacatera para reducir el impacto económico de la suspensión.
El caso vuelve a evidenciar cómo los problemas de seguridad pública pueden afectar directamente el comercio internacional y una de las actividades económicas más importantes para miles de familias mexicanas, cuya producción depende en gran medida del mercado de exportación hacia Estados Unidos.