La autoridad sanitaria estadounidense corrigió el resultado positivo obtenido en una muestra de lechuga procedente de México, pero aclaró que la investigación epidemiológica sobre el brote de ciclosporiasis continúa y que Taylor Farms sigue siendo el principal proveedor bajo revisión.

Maryland, Estados Unidos, 20 de julio.- La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) corrigió el resultado de laboratorio que había vinculado una muestra de lechuga iceberg procedente de México con el brote de ciclosporiasis registrado en varias entidades del país. La agencia informó que la prueba positiva correspondió a un falso positivo, por lo que descartó la presencia confirmada del parásito Cyclospora cayetanensis en esa muestra específica. Sin embargo, la investigación epidemiológica permanece abierta y Taylor Farms, proveedor de lechuga para la cadena Taco Bell, continúa bajo revisión como parte del rastreo del origen del brote.
La actualización fue difundida por la FDA este 20 de julio, después de revisar los resultados obtenidos durante el análisis de laboratorio. Según explicó la agencia, una evaluación adicional determinó que la detección inicial “no representa una verdadera amplificación”, por lo que el resultado fue reclasificado como un falso positivo. La modificación elimina la evidencia de laboratorio que apuntaba directamente a la lechuga analizada, pero no modifica el curso de la investigación sanitaria.
De acuerdo con El País, la autoridad estadounidense aclaró que la rectificación no exime al proveedor ni modifica las conclusiones derivadas del análisis epidemiológico, que continúa relacionando el consumo de lechuga distribuida por Taylor Farms con los casos de ciclosporiasis detectados en Estados Unidos.
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La investigación continúa
La FDA subrayó que el brote sigue bajo investigación porque la evidencia disponible no depende únicamente de los análisis de laboratorio. La agencia mantiene el rastreo epidemiológico mediante entrevistas a personas afectadas, reconstrucción de cadenas de suministro y análisis de los establecimientos donde consumieron alimentos antes de enfermar.
Según explicó la dependencia, este tipo de investigaciones suele combinar información clínica, epidemiológica y de laboratorio, especialmente cuando se trata de productos frescos cuya vida útil es corta y que pueden dejar de estar disponibles para nuevos análisis cuando comienzan las investigaciones.
De acuerdo con AP, la FDA continúa trabajando con el proveedor para determinar si la lechuga iceberg rallada distribuida por Taylor Farms llegó a otros establecimientos además de los restaurantes inicialmente identificados. Paralelamente, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) mantienen abiertas otras investigaciones relacionadas con casos de ciclosporiasis registrados en distintas regiones del país que, hasta el momento, no han sido vinculados con este brote.
FDA: el falso positivo no cierra el caso
La rectificación responde exclusivamente al resultado de una muestra de laboratorio. La FDA enfatizó que la investigación no concluyó y que el retiro preventivo del producto permanece vigente mientras continúan las indagatorias.
Según El Universal, la autoridad sanitaria estadounidense confirmó que actualmente no existe una muestra positiva confirmada de lechuga mexicana asociada con el brote. No obstante, la agencia reiteró que las investigaciones continúan porque el análisis epidemiológico sigue identificando un patrón consistente entre las personas afectadas y el consumo de productos distribuidos por Taylor Farms.
La Jornada también destacó que la corrección elimina el señalamiento directo contra la muestra analizada, pero no modifica las acciones emprendidas por las autoridades sanitarias ni el seguimiento del caso.

Un brote con más de 1,600 personas afectadas
La investigación comenzó después de que los CDC detectaran un incremento inusual de casos de ciclosporiasis entre consumidores que habían comido en restaurantes Taco Bell de varios estados estadounidenses.
Más de 1,664 personas relacionadas con el brote informaron haber consumido alimentos en establecimientos de la cadena. De ese total, 94 pacientes requirieron hospitalización, de acuerdo con información difundida previamente por autoridades sanitarias estadounidenses y retomada por diversos medios nacionales e internacionales.
Como medida preventiva, Taylor Farms anunció el retiro del proveedor involucrado de su cadena de suministro y aseguró que sería sustituido en un plazo de 24 horas. La empresa reiteró que la seguridad alimentaria constituye una prioridad y que mantiene colaboración con las autoridades federales durante la investigación.
El caso representa el segundo episodio de alto perfil que involucra a Taylor Farms en menos de dos años.
Como recordó El CEO, la compañía también distribuyó las rodajas de cebolla identificadas como probable fuente del brote de Escherichia coli relacionado con las hamburguesas Cuarto de Libra de McDonald’s durante 2024.
Ese antecedente colocó nuevamente a la empresa bajo el escrutinio de las autoridades sanitarias estadounidenses cuando comenzó la investigación sobre la ciclosporiasis.
Sin embargo, hasta ahora la FDA no ha emitido una determinación definitiva sobre la responsabilidad del proveedor en el brote actual y continúa recabando información para establecer el origen preciso de la contaminación.
¿Qué es la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis. La infección suele adquirirse mediante el consumo de alimentos o agua contaminados y provoca diarrea intensa, pérdida del apetito, dolor abdominal, fatiga, náuseas y pérdida de peso.
Debido a que el parásito puede encontrarse en productos frescos como frutas y verduras, las investigaciones sanitarias suelen requerir análisis complejos que combinan pruebas de laboratorio con rastreo epidemiológico para identificar la fuente de los contagios.
En este caso, la ausencia de una muestra positiva confirmada no implica que la investigación haya concluido. Según la FDA, el rastreo epidemiológico continúa siendo una herramienta fundamental para determinar el origen del brote y establecer si otros productos o distribuidores estuvieron involucrados.


