Aunque el promedio nacional de homicidios muestra una tendencia a la baja, la violencia sigue concentrándose en regiones específicas del país. Guanajuato, Sinaloa, Chihuahua y Baja California encabezan una lista de ocho entidades que acumulan cerca del 50 % de los asesinatos registrados en lo que va del año.

Ciudad de México, 10 de marzo de 2026. — La violencia homicida en México continúa mostrando una fuerte concentración territorial. De acuerdo con datos presentados por el gobierno federal y reportados por medios nacionales, ocho de los 32 estados del país concentran cerca de la mitad de los homicidios registrados en lo que va de 2026, lo que evidencia que la crisis de seguridad se mantiene focalizada en determinadas regiones.
Según información difundida durante el informe de seguridad federal y retomada por medios como La Jornada y El Heraldo de México, las entidades con mayor incidencia de homicidios dolosos en el país son:
- Guanajuato
- Sinaloa
- Chihuahua
- Baja California
- Morelos
- Veracruz
- Estado de México
- Oaxaca
En conjunto, estas ocho entidades concentran aproximadamente el 50 % de los asesinatos registrados en el país, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Violencia concentrada en regiones específicas
Aunque las estadísticas nacionales muestran una reducción en el promedio diario de homicidios, la distribución territorial de la violencia sigue siendo desigual.
Durante la presentación del informe de seguridad, el gobierno federal señaló que el promedio diario de homicidios dolosos ha disminuido 44 % desde el inicio de la actual administración, una tendencia que las autoridades atribuyen a la implementación de la Estrategia Nacional de Seguridad.
Sin embargo, los datos también muestran que la violencia no se distribuye de manera uniforme en el país, sino que permanece concentrada en determinadas zonas donde confluyen disputas del crimen organizado, corredores de tráfico de drogas y dinámicas locales de violencia.
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Guanajuato encabeza las cifras de homicidios
Entre las entidades con mayor incidencia destaca Guanajuato, que desde hace varios años se mantiene entre los estados con más homicidios del país.
Diversos análisis de seguridad señalan que gran parte de la violencia en esta entidad está relacionada con disputas entre organizaciones criminales por el control del robo de combustible, el narcotráfico y otras actividades ilícitas.
El estado ha experimentado en los últimos años episodios recurrentes de violencia en municipios como Celaya, Salamanca e Irapuato, que se han convertido en puntos críticos dentro del mapa nacional de homicidios.
Frontera norte: violencia ligada al tráfico de drogas
En el norte del país, estados como Baja California, Chihuahua y Sinaloa también aparecen entre las entidades con mayor número de asesinatos.
Estas regiones forman parte de corredores estratégicos para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, lo que ha intensificado las disputas entre organizaciones criminales por el control de rutas y territorios.
Ciudades fronterizas como Tijuana y Ciudad Juárez han figurado de manera recurrente en las estadísticas de homicidios en México durante los últimos años.
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El centro del país también registra focos de violencia
En el centro del país, entidades como Estado de México y Morelos figuran también entre los estados con mayor incidencia de homicidios.
En estas regiones, los especialistas en seguridad han señalado que la violencia está vinculada tanto a la presencia de grupos del crimen organizado como a dinámicas delictivas locales, incluyendo extorsión, narcomenudeo y disputas territoriales.
El Estado de México, por su tamaño poblacional y su cercanía con la capital del país, mantiene una incidencia significativa de delitos de alto impacto.
Sur del país: violencia en expansión
En el sur del país, estados como Veracruz y Oaxaca también aparecen entre las entidades con mayor número de homicidios.
Estas regiones han registrado en los últimos años un incremento de la violencia asociado a la presencia de grupos criminales y a conflictos locales por el control de territorios estratégicos para el tráfico de drogas, migrantes y otras actividades ilícitas.
Además, la ubicación geográfica de estas entidades las convierte en puntos de tránsito entre el sur del país y rutas hacia el Golfo de México y la frontera norte.
Una reducción nacional con contrastes regionales
El gobierno federal sostiene que la tendencia general en el país es de reducción en los homicidios, una afirmación basada en las cifras del promedio diario de asesinatos.
De acuerdo con el informe presentado por autoridades federales y citado porProceso, la Estrategia Nacional de Seguridad ha permitido reducir la incidencia de homicidios y ha derivado en decenas de miles de detenciones relacionadas con delitos de alto impacto.
No obstante, los datos territoriales muestran que la violencia sigue concentrada en determinadas regiones, lo que plantea retos importantes para la política de seguridad pública.
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El desafío de reducir la violencia regional
Para especialistas en seguridad, la concentración de homicidios en un número limitado de estados refleja que el fenómeno de la violencia en México está estrechamente ligado a dinámicas regionales del crimen organizado.
Factores como el control de rutas de narcotráfico, la presencia de mercados ilegales y las disputas entre organizaciones criminales influyen directamente en la distribución territorial de los homicidios.
Esto implica que, aunque las estadísticas nacionales puedan mostrar una tendencia favorable, la violencia sigue teniendo un impacto profundo en regiones específicas del país.
Un mapa de la violencia aún desigual
El hecho de que ocho entidades concentren la mitad de los homicidios en México revela un panorama complejo: mientras algunas regiones registran mejoras en sus indicadores de seguridad, otras continúan enfrentando niveles elevados de violencia.
Para las autoridades federales y estatales, el desafío consiste en reducir las brechas territoriales de seguridad, enfocando estrategias específicas en las zonas con mayor incidencia delictiva.
Mientras tanto, las cifras más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran que el mapa de la violencia en México sigue marcado por fuertes contrastes regionales, donde un grupo reducido de estados concentra una parte significativa de los homicidios registrados en el país.


