El documentalista chileno murió hoy a los 85 años en París, donde vivía desde el exilio. Su obra recorrió el gobierno de Salvador Allende, el golpe de Estado de 1973 y las huellas de la historia chilena a través de una filmografía reconocida internacionalmente.

París, Francia | Santiago de Chile, 15 de septiembre de 2026.- El cineasta chileno Patricio Guzmán, una de las figuras centrales del documental latinoamericano, murió este martes a los 85 años en París, ciudad donde residía desde el exilio. Su fallecimiento fue confirmado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile y ocurrió a causa de un paro cardiorrespiratorio en un hospital de la capital francesa, según informó EFE.
Guzmán dedicó buena parte de su trayectoria a filmar la memoria reciente de Chile. Desde El primer año, sobre el inicio del gobierno de Salvador Allende, hasta la trilogía La batalla de Chile y películas posteriores como Nostalgia de la luz, El botón de nácar y La cordillera de los sueños, construyó una obra alrededor de la historia, el territorio y las heridas dejadas por el golpe de Estado y la dictadura.
El Ministerio de las Culturas chileno destacó que su legado trascendió las fronteras del país y seguirá dialogando con nuevas generaciones. La agencia CinemaChile señaló, a su vez, que su filmografía exploró durante décadas la memoria, la historia y las heridas de Chile.
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Una cámara frente a la historia
Guzmán nació en Santiago de Chile en 1941 y comenzó a desarrollar su carrera cinematográfica antes del golpe de Estado de 1973. Su primer largometraje documental, El primer año, registró los primeros meses del gobierno de Salvador Allende en 1970.
La película llamó la atención del cineasta francés Chris Marker, quien adquirió sus derechos de exhibición para Francia. La relación con Marker sería determinante para la circulación internacional de su trabajo y para el camino que llevaría posteriormente a Guzmán al exilio.
Su obra más conocida, La batalla de Chile, fue realizada durante los años de la Unidad Popular y el golpe militar. La trilogía —La insurrección de la burguesía (1975), El golpe de Estado (1976) y El poder popular (1979)— documentó el proceso político que desembocó en el derrocamiento de Allende y registró desde las calles los acontecimientos que transformaron al país.
Para Guzmán, aquella experiencia no terminó con el registro de los hechos. La memoria se convirtió en el hilo conductor de su filmografía.
En una conversación con EL PAÍS en 2021, el director explicó que la memoria de Chile era el tema que atravesaba su obra y que no podía avanzar en su trabajo sin recurrir a ella. También sostuvo que el documental permite observar el estado de ánimo de un país.
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El exilio y una memoria que cruzó fronteras
Después del golpe de Estado, Guzmán salió de Chile y desarrolló buena parte de su carrera en Europa. En los años ochenta se estableció definitivamente en Francia, país en el que permaneció hasta su muerte.
El exilio no significó un alejamiento de Chile. Por el contrario, su filmografía posterior volvió una y otra vez al país desde distintas perspectivas: la memoria política, los desaparecidos, el territorio, la naturaleza y las transformaciones sociales.
La cordillera de los sueños, estrenada en 2019, convirtió la cordillera de los Andes en una forma de aproximarse a la historia y la identidad chilenas. La película recibió el Goya a Mejor Película Iberoamericana. Antes, El botón de nácar había obtenido el Oso de Plata al mejor guion en el Festival de Berlín.
Nostalgia de la luz, estrenada en 2010, había establecido otra de las constantes de su cine: la relación entre territorio y memoria. En el desierto de Atacama, Guzmán vinculó la búsqueda de los restos de víctimas de la dictadura con la investigación científica y la observación del cielo.
Su última etapa cinematográfica también miró hacia el presente. Mi país imaginario abordó las movilizaciones sociales que comenzaron en Chile en 2019 y la discusión sobre el futuro político y social del país.

Un reconocimiento que llegó tarde en Chile
Aunque su obra alcanzó reconocimiento internacional durante décadas, fue hasta 2023 que Guzmán recibió uno de los principales reconocimientos institucionales de su país: el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales.
El galardón fue otorgado durante el gobierno de Gabriel Boric. Tras conocer su muerte, el expresidente chileno recordó que tuvo el honor de reconocerlo en vida.
El cineasta Miguel Littín, contemporáneo de Guzmán y también una figura fundamental del cine chileno, lamentó su muerte y destacó el vínculo del documentalista con su país. Según declaraciones recogidas por El País, Littín señaló que Guzmán dio rostro y voz a Chile y a sus dolores.
La Universidad de Chile también expresó su pesar por el fallecimiento y recordó su trayectoria documental y el Premio Nacional recibido en 2023.
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México se despide de Patricio Guzmán
La Cineteca Nacional compartió un sentido mensaje por el fallecimiento de Patricio Guzmán:
A lo largo de más de cinco décadas, Guzmán hizo de su cine una herramienta para preservar la memoria y resistir al olvido. A través de su obra, ligada al territorio, la resistencia, la historia y la defensa de los derechos humanos, creó un archivo audiovisual de enorme valor histórico y humano. En películas de su primera etapa como La batalla de Chile (1972-1973), su aclamada crónica sobre la organización popular y la posterior llegada del autoritarismo en su país; y más tarde su trilogía integrada por Nostalgia de la luz (2010), El botón de nácar (2015) y La cordillera de los sueños (2019), el pueblo y el paisaje se convierten en los elementos centrales de una reflexión en torno a la identidad de Chile.
Su legado permanecerá vivo a través de su obra, su voz y sus imágenes, como un recordatorio del poder del cine para retratar aquello que no se debe olvidar.
Pau Montagud Bella, director artístico de DocsMx, escribió unas emotivas palabras en sus redes sociales:
Ha fallecido Patricio Guzmán. Se nos ha ido un grande, memoria viva de nuestra historia contemporánea y un maestro que nos ha ayudado a muchos a entender el cine de otra manera.
Patricio confió en nosotros desde un principio e impartió el primer DocsForum de DocsMX en el 2006.
No éramos del todo conscientes de lo privilegiados que fuimos.
Vuela alto Patricio, que la tierra te sea leve
El cine como forma de memoria
La obra de Patricio Guzmán atravesó más de cinco décadas de historia chilena. Su cámara registró un proyecto político antes de su derrota, documentó el golpe de Estado, acompañó el exilio y regresó repetidamente a un país marcado por la necesidad de recordar.
Esa insistencia convirtió la memoria en algo más que un tema cinematográfico. En sus películas, la historia aparece vinculada a los paisajes, los cuerpos, las voces de quienes sobrevivieron y las preguntas de las nuevas generaciones.
Con su muerte desaparece uno de los grandes documentalistas chilenos, pero queda una filmografía construida precisamente contra el olvido: películas que hicieron del cine un espacio para volver sobre aquello que una sociedad todavía intenta comprender.


