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Dueños de mascotas cruzan a Tijuana por atención veterinaria más económica

El aumento de los costos veterinarios en Estados Unidos impulsa a miles de dueños a cruzar la frontera hacia Tijuana, donde encuentran atención médica más económica. El fenómeno crece y ya perfila una industria binacional en expansión.

Un perro de raza doodle sentado sobre un sofá junto a su dueña durante una consulta veterinaria en un consultorio privado en Tijuana.
Dueños de mascotas en la región binacional recurren cada vez más a servicios veterinarios y de cuidado en Tijuana para reducir costos frente a las tarifas elevadas en California.

Tijuana, Baja California, 20 de abril de 2026.- El cruce fronterizo entre San Diego y Tijuana no solo moviliza trabajadores o turistas. En los últimos años, también se ha convertido en una ruta frecuente para perros y gatos que buscan atención médica. El fenómeno, cada vez más visible, responde a una tendencia clara: propietarios de mascotas en Estados Unidos cruzan hacia México en busca de servicios veterinarios más accesibles.

De acuerdo con reportes de medios como Independent, más de 33 mil mascotas cruzaron hacia México en 2023 para recibir atención médica, lo que representa un aumento cercano al 68% en los últimos años. Esta dinámica está estrechamente vinculada al incremento sostenido de los costos veterinarios en Estados Unidos, donde los precios han aumentado más de 300% en las últimas tres décadas y más de 60% desde 2014.

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El costo como detonante

El principal motor de este fenómeno es la diferencia de precios entre ambos lados de la frontera. En Estados Unidos, una limpieza dental para mascotas puede superar los 2,000 dólares (34,625 MXN), mientras que en Tijuana el mismo procedimiento ronda los 400 dólares ($6,932.64 MXN).

En casos más complejos, como cirugías, la brecha es aún mayor: tratamientos que pueden costar entre 10,000 y 20,000 dólares en territorio estadounidense se ofrecen en clínicas tijuanenses con reducciones de hasta 70%.

Este diferencial ha llevado a muchos dueños a replantear sus opciones, especialmente en un contexto donde perros y gatos son cada vez más considerados miembros de la familia.

De práctica aislada a industria en crecimiento

El turismo veterinario ha evolucionado rápidamente. Lo que antes era una decisión individual se ha convertido en una actividad con creciente organización. Actualmente, existen servicios que facilitan el proceso, desde transporte especializado hasta gestión de citas y atención bilingüe.

Algunas empresas incluso trasladan a las mascotas desde Estados Unidos hacia clínicas en Tijuana sin necesidad de que los propietarios crucen la frontera, lo que refleja el nivel de profesionalización que ha alcanzado este sector.

En varias clínicas de la ciudad, los pacientes provenientes de Estados Unidos representan una parte significativa de la demanda, consolidando a Tijuana como un punto clave en este tipo de servicios.

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Precio, calidad y cercanía

Aunque el ahorro económico es el principal incentivo, no es el único factor que explica el crecimiento del turismo veterinario. Algunos propietarios destacan que en Tijuana reciben una atención más personalizada, con consultas más largas y explicaciones detalladas.

De acuerdo con testimonios recogidos por medios como Grupo Animal, los veterinarios suelen mantener una comunicación más cercana con los dueños, incluso mediante fotografías o videos durante los tratamientos, lo que genera confianza.

Este enfoque contrasta con el modelo más estandarizado de muchas clínicas en Estados Unidos, donde los tiempos de consulta suelen ser más limitados.

Impacto económico en la región

El auge del turismo veterinario ha comenzado a ser visto como una oportunidad para la economía local. Autoridades de Baja California han señalado su interés en impulsar este segmento como parte del turismo de salud y bienestar.

La derrama económica no se limita a las clínicas. Los dueños de mascotas que cruzan la frontera también consumen en restaurantes, hoteles y otros servicios, lo que amplifica el impacto en la ciudad.

Este fenómeno se inserta en una tendencia más amplia: Baja California es uno de los principales destinos de turismo médico en México, con millones de visitantes al año, en su mayoría provenientes de Estados Unidos.

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Riesgos y retos

A pesar de su crecimiento, el turismo veterinario enfrenta cuestionamientos. Asociaciones veterinarias en Estados Unidos han advertido sobre posibles riesgos relacionados con diferencias en regulaciones y certificaciones.

Uno de los principales desafíos es la continuidad de los tratamientos. Cuando una mascota es atendida en México y regresa a Estados Unidos, puede haber dificultades para dar seguimiento médico.

Asimismo, especialistas subrayan la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión en México para garantizar estándares de calidad y evitar prácticas irregulares.

El incremento en la demanda también plantea interrogantes sobre su impacto en los residentes de Tijuana. Analistas advierten que la llegada de clientes extranjeros podría presionar los precios en algunas clínicas, afectando el acceso a servicios para la población local.

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Una frontera cada vez más integrada

El turismo veterinario es un reflejo de la interdependencia entre Tijuana y San Diego. La frontera opera como un espacio donde los servicios se redistribuyen en función de costos y accesibilidad.

En este contexto, la atención veterinaria se suma a otros servicios médicos que ya forman parte de esta dinámica transfronteriza.

Todo indica que el turismo veterinario continuará creciendo en los próximos años. La combinación de costos elevados en Estados Unidos, infraestructura médica en Tijuana y cercanía geográfica configura un escenario favorable para su consolidación.

En ese cruce cotidiano, incluso el cuidado de un perro o un gato se convierte en un indicador de cómo las economías locales y las necesidades individuales encuentran puntos de encuentro en un mismo espacio compartido.

Un pequeño perro West Highland White Terrier con un chaleco y falda de cuadros naranjas, caminando con correa en una acera cerca de la Garita de San Ysidro con la bandera de Estados Unidos al fondo.
Dueños de mascotas cruzan a Tijuana para acceder a tratamientos veterinarios de alta calidad a una fracción del costo en Estados Unidos, fortaleciendo el turismo de servicios binacional.
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