El programa Coordinated Access Program (CAP) permitirá a estudiantes de universidades del sur de California acceder a un carril peatonal exclusivo y gratuito en San Ysidro y Otay Mesa, con un tiempo estimado de cruce de entre 10 y 15 minutos.

Tijuana, Baja California, 18 de abril de 2026.- El cruce diario entre Tijuana y San Diego podría cambiar de manera significativa para miles de estudiantes que viven en México y estudian en Estados Unidos. A través del Coordinated Access Program (CAP), autoridades educativas y de cruce fronterizo han comenzado a implementar un carril peatonal exclusivo que busca reducir los tiempos de traslado a entre 10 y 15 minutos en los principales puntos fronterizos de la región.
De acuerdo a información de KSDY 50, el programa es impulsado en coordinación con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, Customs and Border Protection (CBP), y está dirigido inicialmente a estudiantes de instituciones como Southwestern College, San Diego State University y la University of California San Diego.
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Un carril exclusivo con reglas claras
A diferencia de otras iniciativas previas, el CAP establece condiciones específicas de operación. De acuerdo con Joel Pilco, director de programas binacionales e internacionales de Southwestern College, el esquema funcionará únicamente para cruces peatonales y estará disponible de lunes a viernes, en un horario de 6:00 de la mañana a 7:00 de la noche.
El acceso estará limitado a estudiantes previamente registrados, quienes deberán cumplir con un proceso que incluye la validación a través de su institución educativa y el uso de herramientas digitales para completar su inscripción.
El carril exclusivo operará en las garitas de San Ysidro y Otay Mesa, dos de los cruces más transitados entre Baja California y California, donde diariamente convergen miles de personas por motivos laborales, comerciales y académicos.
Registro digital y control del flujo
El proceso de inscripción al programa ya se encuentra abierto y contempla varias etapas. Según explicó Pilco, los estudiantes deberán primero ingresar al portal de su institución para obtener una credencial y una carta con un código especial.
Posteriormente, ese código deberá ser utilizado en la aplicación CBP Link, donde cada usuario tendrá que crear una cuenta para completar su registro.
Este sistema busca garantizar un control más eficiente del flujo de personas, al tiempo que permite a las autoridades gestionar el acceso de manera ordenada y segura. La digitalización del proceso también facilitará el seguimiento del programa y su posible expansión en el futuro.
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De la incertidumbre a la previsibilidad
Para quienes cruzan la frontera todos los días, la reducción del tiempo de espera no es un detalle menor. Actualmente, los traslados pueden extenderse por más de una hora e incluso alcanzar varias horas en momentos de alta demanda.
La posibilidad de cruzar en un lapso de entre 10 y 15 minutos representa un cambio sustancial. Más allá de la rapidez, el nuevo esquema ofrece algo que ha sido escaso para los estudiantes transfronterizos: certidumbre.
El testimonio de Jellisa Blanco, estudiante de Southwestern College, recogido por KSDY 50, refleja esta realidad. Según relató, en semestres anteriores debía levantarse desde muy temprano sin saber cuánto tardaría en cruzar, lo que la obligaba a sacrificar horas de sueño y afrontar jornadas extenuantes entre traslados, clases y estudio.

Un fenómeno que ya es masivo
El programa responde a una dinámica que ha crecido de forma sostenida en la región fronteriza. De acuerdo con datos compartidos por autoridades educativas, solo en Southwestern College más de 3 mil estudiantes cruzan diariamente la frontera.
Se trata de una población que vive en Tijuana pero desarrolla su vida académica en Estados Unidos, en una rutina que implica atravesar una de las fronteras más transitadas del mundo.
Para estos estudiantes, el CAP no solo representa una fila más rápida, sino una posibilidad concreta de recuperar tiempo, reducir el estrés y mejorar su calidad de vida.
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Una respuesta a la realidad binacional
Según explicó Pilco, la iniciativa es resultado de años de análisis sobre la necesidad de crear mecanismos más eficientes de cruce para estudiantes. El crecimiento de la región, tanto en Baja California como en el sur de California, ha obligado a replantear la manera en que se sostiene el desarrollo educativo en un entorno donde la movilidad diaria es parte esencial de la experiencia académica.
El programa se inscribe en un contexto más amplio de integración binacional, donde miles de personas viven entre dos países y dependen de la frontera como un punto de tránsito cotidiano.
Un piloto con potencial de expansión
En su fase inicial, el CAP operará como un programa piloto con alcance limitado a ciertas instituciones educativas. Sin embargo, su diseño contempla la posibilidad de ampliarse a más universidades e incluso a otros sectores que enfrentan condiciones similares de movilidad.
El uso de herramientas digitales y la delimitación de horarios buscan evitar la saturación del sistema, uno de los principales retos en su implementación. También será clave evaluar su funcionamiento en los primeros meses para determinar su viabilidad a largo plazo.
Una nueva forma de cruzar la frontera
El CAP representa un paso hacia la modernización de la movilidad fronteriza en la región Tijuana–San Diego. El programa apunta a transformar la experiencia cotidiana de miles de estudiantes que han normalizado las largas filas como parte de su vida académica.
Si logra consolidarse, el modelo podría sentar un precedente para futuras iniciativas orientadas a facilitar el tránsito en una de las zonas más dinámicas y complejas de la frontera entre México y Estados Unidos.


